sábado, 12 de agosto de 2017

La palabra Televisión se utilizó por primera vez en el año 1900, antes de que nazca mi abuelito.
Me he llevado una gran sorpresa, aprendí algo nuevo mientras preparaba este texto: Cada 21 de noviembre se celebra el día mundial de la Televisión.

Existen muchas teorías que mencionan que la Televisión va a ser reemplazada por las tecnologías emergentes. Pero, por el momento no es así.
La oferta de programas de TV y canales es amplia.

Entrando un poco en nuestra historia y nuestro medio: TV CABLE gobernaba el mercado de Televisión por cable, hasta que apareció DirecTV, ofreciendo cómodas formas de pagos y variedad de programaciones.

En mi caso particular, no he tenido el gusto de tener ninguno de los dos servicios, pero por lo menos he visto las antenas de DIRECTV. Mi vecino de la derecha tiene una antena, el de la izquierda también.

Si en algún momento tienen la oportunidad de llegar a mi barrio, les dará mucha pena mirar cómo viven las personas.
Algunas no tienen trabajo, otras tienen muchos hijos, varias tienen casas de caña y a veces no tienen ni qué comer, pero
¡Cholo que se respeta puede tener casa de caña, no tener ni qué comer, pero tiene mínimo un plasma y dos antenas de DirecTV en el techo!.

No es lo mismo mirar un programa desde el celular que verlo desde el Televisor. Cuando juega Barcelona contra Emelec, el país se convulsiona. La vecina que vende las bielas prepara su negocio, el abuelito barcelonista se pone la amarilla, saca su parlante, su Televisor y se instala a ver el partido.
La U. Católica, la de los pelucones se queda con cursos vacíos y la del pueblo, la Estatal, también. Nadie se preocupa por la falta que le va a poner el profesor, en 15 minutos el profesor estará a lado de los estudiantes viendo el partido.

Facebook permite ver el partido mediante las transmisiones en VIVO, pero es probable que usted grite el gol 5 minutos después que sus amigos.

La TV no ha perdido su protagonismo.

La variedad de programación es amplia; hay programas para todas las edades y gustos, para todas las clases sociales, para los que les gusta ver todo en español y para los bilingües.

El niño desde que nace, casi que lo hace con un celular o una tablet a lado. Mientras va creciendo los programas de TV van influyendo en su pensamiento y su modo de ver la vida.

Hace pocos años atrás, el control de lo que veían los niños en la TV era estricto. Las madres decían qué programas sus hijos  podían ver y cuáles no.
Usted podía llorar por ver su programa favorito que empezaba a las 3, pero si su mamá no quería o no le daba la gana de que lo vea, se acababa el programa y a las 4:01 ella le decía: Ya prende el Tele mijito.

Muchas cosas han cambiado con el pasar de los años. Recuerdo que hace 10 años: papá, mamá y todos mis hermanos nos sentábamos a la mesa a la hora de la merienda y comíamos mientras veíamos las noticias. Aunque llorábamos por ver los SIMPSOMS que daban a la misma hora, era hora de ver noticias.
Sin querer o no, los niños y jóvenes éramos formados. Nos enterábamos de cosas elementales, de la situación del país, noticias internacionales, farándula, deporte y hasta abríamos los ojos y preparábamos los oídos para Jonathan Carrera con la crónica roja.

Ahora, ni las familias comen juntos, ni los padres hacen ver noticias a los hijos.

Recuerdo que cuando era niño, salía CADENA NACIONAL. Y todos corríamos a ver qué había pasado: Un terremoto, se murió el presidente, algo, algo importante.
Ahora sale: EL GOBIERNO A SUS MANDANTES y corremos a cambiar de canal. Las cadenas nacionales han perdido esa función de notificar al país algo importante.
La aceptación de las cadenas nacionales en los últimos 10 años ha sido baja. Los espacios han sido utilizados para un bombardeo publicitario y para influir en la política ecuatoriana.

Las sabatinas eran al igual que estas, espacios donde el Gobierno hacía autopublicidad y atacaba a sus adversarios.
El Estado creó una Ley de Comunicación que utilizó a su antojo. Sacando programas del aire e introduciendo nuevas reglas a las programaciones televisivas.

Entre aciertos y desaciertos, Los programas de humor como “Mi Recinto” fueron sacados del aire.
Mi Recinto fue un programa “tradicional” entre las familias ecuatorianas. Pero sus escenas  podrían influenciar negativamente en los niños.
El protagonista constantemente hacía presunciones de picardía a las mujeres y aunque sacaba una que otra risa a los ecuatorianos, hacía despertar deseos en los jóvenes.

Por otro lado, la programación educativa sí influye positivamente en los niños y jóvenes. Este tipo de programas despiertan en las personas el interés por aprender y brindan conocimientos en general a los ecuatorianos.

Los niños y jóvenes son influenciados en la TV en la mayoría de veces por fantasías, alejándolos de la realidad de la vida y sus circunstancias.

Todo programa trata de influenciar en las personas e intenta volverse parte de nuestras personalidades.
Programaciones asiáticas han tomado mucho espacio entre jovencitas y jóvenes en nuestro país.
Algo que no se había  pensado hace varios años, que un ecuatoriano se sienta atraído por la cultura coreana, que quiera aprender su idioma, viajar a Corea y el tema incluso lleva a muchas adolescentes a decir:
“Me voy a casar con un coreano”.
A veces estas chicas pasan años sin pareja, no les prestan atención a los ecuatorianos. Y luego se quejan, lamentan y se preguntan:
¿Por qué no tengo novio?...
Por andar pensando en los coreanos, pues.

La ex candidata  y vicepresidenta de Centro Democrático, Natalie Toledo mencionó:
“El criterio de la ley debe ser técnico y no político. Para ello debemos elegir a las autoridades encargadas de los organismos de control de entre nosotros” en referencia a la Ley de Comunicación.

El éxito de los programas de TV no es casualidad. Existen personas preparadas y en constante mejora para captar la mayor cantidad de audiencia.

Los programas que más audiencia reciben son los de tipo sexual o de violencia.
Programas como Dragon Ball Z y la WWE poseen una audiencia “fiel”.
Los niños que vieron el programa lo siguen viendo en la adolescencia e incluso en sus edades adultas.
Al iniciar los programas de la WWE se mencionaba:
No intente esto en casa, pero de seguro hay cientos de niños alrededor del mundo que lo intentan y se fracturan alguna pierna, igual que niños que quieren que los revivan con las esferas del dragón.

Sin importar el contenido o característica, la elección de los programas es tema de gustos y preferencias.
Libertad que tenemos todas las personas adultas y responsabilidad del control de nuestros hijos en relación a los programas que pueden ver.

Gracias.
Elvis Javier Pillasagua

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